
Maternosofía o el embarazo de la escritoria primipara
Con Maternosofía, Inma López Silva vuelve al género confesional y memorístico que ya experimentara en New York, New York (2007). Con un lenguaje coloquial, como si dialogase permanentemente con quien lee, la autora se enfrenta al tema de la maternidad desde un punto de vista lúcido, reflexivo y desmitificador.
Este diario de una escritora primípara es un libro inclasificable, entre el diario y el libro de memorias, que fluye ameno, ingenioso, burlón. No se trata de exaltar la maternidad sino de exaltar la escritura que da algo a nacer. Frente a las mujeres que se subliman exclusivamente con la maternidad, como una declaración de principios, ya desde el primer capítulo («Saber o no saber»), la autora confiesa y reconoce que nunca estuvo especialmente animada a ser madre; por el contrario, va a ser una delicada y adversa situación familiar la que la haga cambiar de opinión y revisar su idea de familia para concluir con una valorización de ese tipo de relaciones afectivas. Nueve meses de sensaciones, impresiones y cambios: gozar y sufrir como en una novela con final feliz. ¿O era un principio? En cualquier caso, una declaración de principios: en el parto está la sabiduría.

